Vida y ley

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Bajo el reinado de Alfonso X el Sabio los judíos tenían un estatuto específico en el que se establecía que dependían directamente del rey en contraprestación de un tributo. Esto les permitió poder seguir su propia ley y costumbres.

Respecto a su relación con los cristianos, existían normas de segregación eclesiásticas y del reino que, no obstante, se cumplían de una manera relajada, conforme a lo que se ha denominado «laxitud hispánica».

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